Estudios: Profecías
Profecías — listado de contenidos.
La Persecución Más Peligrosa No Es la Visible
Este artículo analiza, desde una perspectiva bíblica, cómo la persecución espiritual prepara el camino para la persecución visible. Explica que el engaño interno —cuando la verdad se suaviza, se elimina el arrepentimiento y se adormece la conciencia— es la estrategia principal del enemigo antes de usar la opresión externa. A través de un análisis exegético de Jeremías, Ezequiel, Jesús y Pablo, el estudio identifica movimientos actuales donde se repite el patrón del falso profeta, como la teología de la prosperidad, el protestantismo liberal, el catolicismo popular, iglesias independientes sin supervisión y la condición laodicense dentro del adventismo. También aclara por qué grupos como mormones y testigos de Jehová pertenecen a otra categoría doctrinal. El artículo muestra que la verdadera batalla comienza con la sedación espiritual, que debilita la fidelidad y abre la puerta a la persecución visible.
Leer másLa Desactivación de la Conciencia: La Persecución Más Sutil Según la Biblia
El artículo analiza un tipo de persecución espiritual que la Biblia describe como más peligrosa que la persecución visible: aquella que no oprime externamente, sino que adormece la conciencia internamente. A diferencia de las amenazas abiertas, esta forma sutil actúa a través de mensajes religiosos distorsionados, difundidos por falsos profetas que ofrecen comodidad en lugar de verdad. La Escritura muestra que estos líderes no surgen solos; prosperan porque el pueblo prefiere escuchar palabras que no exigen arrepentimiento ni discernimiento. Pasajes como Jeremías 5:31, Ezequiel 13 y 2 Timoteo 4 revelan que este engaño funciona como una sedación progresiva del corazón, donde la persona primero selecciona lo que quiere oír, luego normaliza lo que antes la inquietaba, y finalmente pierde la capacidad de distinguir entre la voz de Dios y sus propios deseos. La conciencia, una vez cauterizada, ya no reacciona a la verdad, produciendo una falsa sensación de paz espiritual similar a la de la iglesia de Laodicea en Apocalipsis 3. Esta “tranquilidad” no proviene de Dios, sino del silencio interior que resulta de ignorar la corrección divina. El artículo concluye que esta persecución interna es más devastadora que la externa, pues destruye desde adentro mientras la persona cree que todo está bien. Por eso la Biblia insiste en mantener una conciencia despierta mediante la exposición completa a la Palabra, una vida de arrepentimiento continuo y una comunidad que dice la verdad con amor.
Leer másEl sincretismo en la historia bíblica y cristiana: una lectura teológica y advertencia contemporánea
El sincretismo, definido como la mezcla de creencias y prácticas religiosas incongruentes con la revelación bíblica, constituye una de las amenazas más persistentes para la identidad espiritual del pueblo de Dios. Desde los días de los patriarcas hasta la iglesia primitiva, la Biblia registra un patrón cíclico de desviación en el cual lo sagrado es contaminado por elementos culturales, políticos y filosóficos que desfiguran la adoración verdadera. Este artículo analiza ocho escenarios principales de sincretismo en la Biblia y expone paralelos significativos con el desarrollo del cristianismo posapostólico, especialmente durante la era constantiniana. Además, se integra la perspectiva adventista sobre la apostasía Alfa y Omega, propuesta por Elena G. White, como un marco interpretativo profético para comprender el avance moderno del sincretismo. Se concluye que la pureza doctrinal, la fidelidad al pacto y la centralidad de la Escritura constituyen el antídoto esencial frente a toda forma de mezcla espiritual. Palabras clave: sincretismo, idolatría, apostasía, adventismo, fidelidad, adoración
Leer másPentecostés: el fuego que sigue ardiendo
El artículo presenta Pentecostés como la convergencia divina entre cielo y tierra, un acontecimiento donde la historia humana fue transformada por la presencia del Espíritu Santo. Analiza cómo el fuego, el viento y las lenguas fueron más que símbolos: expresiones visibles de un Dios que elige habitar en las personas comunes para renovar el mundo desde adentro. A través de la exégesis bíblica y la reflexión espiritual, se muestra que Pentecostés no fue un evento aislado, sino la continuidad del plan redentor de Dios: el cumplimiento del tiempo profético, la maduración de la promesa y el nacimiento de una comunidad guiada por el Espíritu. Asimismo, el texto invita a vivir un Pentecostés personal y actual, donde el creyente se deja purificar, transformar y enviar. En un mundo fragmentado por el ego y la indiferencia, el Espíritu Santo sigue siendo la fuerza que une, impulsa y da sentido a la misión de la iglesia. La unidad, la esperanza y la renovación interior son los frutos de esa presencia viva que no terminó en Jerusalén, sino que continúa encendiendo corazones dispuestos. Pentecostés, más que una fecha, es el recordatorio de que Dios aún sopla sobre su pueblo y que su fuego sigue ardiendo en quienes eligen ser testigos de su amor.
Leer másEl Diluvio Universal: Una Convergencia de Juicio, Gracia y Esperanza
El artículo presenta el diluvio universal como un evento de convergencia entre juicio, gracia y esperanza, en el que el cielo y la tierra participaron en un mismo propósito: purificar y renovar la creación. Noé se convierte en el símbolo de la fe que resiste en medio de la corrupción colectiva, y el arca representa el refugio preparado por Dios antes del desastre. El texto explica que el diluvio no fue solo un acto de destrucción, sino una lección divina sobre el equilibrio entre justicia y misericordia. Cada detalle —el tiempo de gracia, la predicación ignorada, la puerta que Dios cerró y el arco iris del pacto— revela el carácter de un Dios que corrige sin dejar de amar. Además, el artículo establece un paralelismo entre el diluvio y los eventos finales descritos por Jesús: indiferencia espiritual, moralidad deteriorada y una humanidad distraída por la rutina. Tal como el mundo antediluviano rechazó la voz de advertencia, la generación actual corre el riesgo de ignorar las señales del tiempo. El diluvio anticipa el juicio final, pero también la promesa de una nueva tierra donde la justicia habite. La enseñanza central es que aún vivimos en el tiempo de la gracia: el arca sigue abierta, y Cristo es su puerta. Quien entra hoy en ese refugio espiritual hallará, como Noé, la paz en medio de las tormentas y la certeza de un nuevo amanecer.
Leer másLa convergencia de las señales antes de la Segunda Venida de Cristo
El artículo explica que la segunda venida de Cristo no está marcada por una fecha numérica, sino por la coincidencia mundial de las señales proféticas anunciadas por Jesús: guerras, engaños espirituales, crisis moral, catástrofes naturales y la expansión del evangelio. A diferencia de la primera venida, cuyo tiempo fue revelado con precisión, Dios ha guardado silencio sobre el día final para fomentar una fe genuina, constante y vigilante. Esta ausencia de cronología no es un vacío, sino una estrategia divina para mantener viva la esperanza y la preparación espiritual del creyente. Asimismo, el texto muestra cómo esas señales alcanzan hoy escala global y verificable, citando fuentes actuales que confirman su intensidad. La convergencia de estos fenómenos, más que generar temor, invita a una fe madura y a una vida consagrada. Jesús no llama a calcular fechas, sino a perseverar. En definitiva, el artículo enseña que el creyente no debe esperar el momento exacto, sino vivir preparado cada día, confiando en la promesa: “Maranatha, el Señor viene.”
Leer másUnidad eclesial: el canal de la lluvia tardía, el zarandeo y la fidelidad en la apostasía
La unidad eclesial es más que un ideal; es el reflejo visible del amor de Cristo en su iglesia y la condición indispensable para el derramamiento del Espíritu Santo en la “lluvia tardía”. Jesús oró para que sus discípulos fueran uno, y en esa comunión radica la fuerza del testimonio cristiano. La verdadera unidad no se basa en afinidades superficiales, sino en una fe compartida, un propósito común y un amor que se manifiesta en servicio y humildad. Cuando la iglesia se une doctrinal, afectiva y espiritualmente, se convierte en un canal por el cual fluye el poder divino, venciendo las divisiones y fortaleciendo su misión en medio de un mundo fragmentado. En tiempos de zarandeo y apostasía, la fidelidad se prueba en la cohesión del pueblo de Dios. La iglesia que permanece unida en oración, en el estudio de la Palabra y en el amor fraternal se mantiene firme frente a la confusión doctrinal y las pruebas venideras. Esta unidad no es un adorno, sino la armadura espiritual que prepara al pueblo para resistir y recibir la lluvia tardía. Solo un cuerpo reconciliado, humilde y consagrado puede ser el instrumento por el cual el Espíritu Santo derrame su poder final, avive la fe y anuncie con fuerza el inminente regreso de Cristo.
Leer másEl Varón de Dios y el Profeta anciano de Betel: Un Estudio Profundo para el Tiempo del Fin
El relato del varón de Dios en Betel (1 Reyes 13) revela profundas lecciones de obediencia, discernimiento y juicio divino. Aunque cumplió gran parte de su misión, desobedeció al aceptar la mentira de un profeta viejo que lo indujo a contradecir la palabra de Dios. El juicio inmediato mediante un león mostró la seriedad de la desobediencia. Este episodio ilustra que la obediencia parcial es desobediencia completa, que el engaño religioso es el más peligroso y que solo la fidelidad a la Escritura garantiza seguridad. En el tiempo del fin, esta historia anticipa los engaños proféticos y la victoria del León de Judá.
Leer másLa apostasía como señal del tiempo final
La apostasía interna es una de las señales más solemnes del tiempo del fin. No surge fuera de la iglesia, sino en su interior, manifestándose en la desviación doctrinal, el rechazo del Espíritu de Profecía y la adopción de prácticas mundanas. Este proceso genera un zarandeo que separa a los fieles de los infieles, revelando quiénes están cimentados en la verdad. Aunque inquietante, la apostasía cumple un propósito divino: purificar a la iglesia y preparar a los redimidos para el derramamiento de la lluvia tardía. El llamado es urgente: buscar la santidad mediante oración ferviente, arrepentimiento genuino, obediencia y misión activa.
Leer másLa lluvia tardía y la purificación final
En la Biblia, las lluvias temprana y tardía simbolizan la obra del Espíritu Santo: la primera prepara la siembra y la segunda madura el fruto (Dt. 11:14; Jl. 2:23; Stg. 5:7). Proféticamente, la lluvia tardía representa el derramamiento final del Espíritu antes del cierre de la gracia, con el propósito de madurar el carácter del pueblo de Dios y capacitarlo para proclamar con poder el mensaje de los tres ángeles (Apoc. 14 y 18). Este don divino no se concede indiscriminadamente, sino bajo condiciones espirituales esenciales: comunión íntima con Cristo, oración ferviente, arrepentimiento genuino, obediencia a la Palabra y disposición misionera. Solo los que viven en santidad estarán preparados para recibirlo. La lluvia tardía sostendrá a los fieles en la crisis final y los preparará para el regreso de Cristo. Es, por tanto, un llamado urgente a la consagración personal, la vigilancia espiritual y la misión activa en el tiempo presente.
Leer másCrisis económicas y desigualdad: señales bíblicas y proféticas (Parte II)
as crisis económicas recientes han profundizado la desigualdad y la pobreza global, afectando con mayor dureza a trabajadores, familias vulnerables y comunidades rurales. Mientras los grandes inversores recuperan rápidamente sus ganancias, millones de hogares destinan la mayoría de sus ingresos a la subsistencia básica, sin capacidad de ahorro ni acceso a educación y salud. Este fenómeno, agravado por la pandemia y los conflictos, genera migración forzada, desnutrición infantil y fragmentación social. Desde la perspectiva bíblica y adventista, la desigualdad es consecuencia de sistemas injustos y un llamado profético a la iglesia a responder con compasión activa, justicia social y servicio práctico.
Leer másEl debilitamiento de la familia: otra señal del declive moral del siglo XXI
La familia, piedra angular de la sociedad y núcleo espiritual según la Biblia, atraviesa una crisis global. El aumento del divorcio, los hogares sin padres y la pérdida de valores tradicionales afectan gravemente a los niños, debilitando la estabilidad social y emocional. La Escritura enseña que el matrimonio es un pacto sagrado (Génesis 2:24; Efesios 6:1–4), pero el relativismo ha erosionado este principio. Elena G. de White advierte que si el hogar se debilita, la sociedad se desintegra. Restaurar la familia y fortalecer los valores bíblicos es esencial para contrarrestar el declive moral contemporáneo y preparar un futuro justo.
Leer másEl Declive Moral del Siglo XXI
En el siglo XXI vemos un claro declive moral: violencia, hipersexualización y relativismo que diluye los principios de Dios. La Biblia y Elena G. de White nos advierten que estas son señales de los últimos tiempos. Hoy más que nunca, estamos llamados a vivir con pureza, justicia y fidelidad a la Palabra
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